¿En qué consiste?

LEED (Liderazgo en Diseño Energético y Ambiental) es el                        sistema de calificación para edificios verdes creado por el                      USGBC (Consejo de Edificios Verdes de Estados Unidos). Es un sistema reconocido internacionalmente que proporciona, por parte de un tercero, verificación de que un edificio fue diseñado y construido tomando en cuenta estrategias encaminadas a mejorar su desempeño ambiental.

LEED establece un marco de referencia preciso para identificar e implementar soluciones prácticas y medibles en el diseño, construcción, operación y mantenimiento de edificios verdes. Por lo anterior, LEED también es utilizado como herramienta de diseño en proyectos que no desean obtener la certificación necesariamente.

¿Qué ofrece?

Tomando en cuenta el ciclo de vida tanto de los edificios como de su entorno urbano, LEED se ha especializado y adaptado a las necesidades del mercado de la construcción. Actualmente, cuenta con sistemas de calificación para diversos tipos de proyectos:

  • LEED New Construction: para nuevas construcciones y remodelaciones mayores.
  • LEED Existing Buldings: Operations and Maintenance: para edificios existentes.
  • LEED Commercial Interiors: para proyectos de interiorismo: oficinas y comercios.
  • LEED Core and Shell: para edificios especulativos para renta.
  • LEED Schools: para edificios educativos.
  • LEED Retail: para centros comerciales y tiendas departamentales.
  • LEED Healthcare: para hospitales.
  • LEED Neighborhood Developments: para desarrollos urbanos, barrios o vecindarios

¿Cómo funciona?

LEED es un sistema basado en puntos. Un edificio que cuenta con la certificación LEED tiene que cumplir con todos los prerrequisitos y obtener por lo menos 40 puntos. Cada proyecto acumula un puntaje al satisfacer criterios específicos (prerrequisitos y créditos) dentro de cinco áreas principales:

Sitio Sustentable

La elección del terreno y la gestión del mismo durante la construcción son fundamentales para la sustentabilidad de un proyecto. Por esta causa, LEED desalienta el desarrollo en zonas que se encuentran en sus condiciones naturales; busca minimizar el impacto de los edificios en los ecosistemas y cuencas; promueve los proyectos de paisaje con especies nativas y adaptadas a la región; premia la creación de opciones en transporte público, el control de escorrentía de aguas pluviales, así como los esfuerzos por minimizar la erosión del suelo, la contaminación lumínica y el efecto de isla de calor.

Eficiencia en Consumo de Agua

Con esta categoría se busca fomentar el uso racional del agua dentro y fuera del edificio. Generalmente, la reducción en el consumo de agua se logra mediante la instalación de muebles y grifos eficientes, sistemas de tratamiento y reúso de aguas residuales, estructuras para la captación de agua pluvial y áreas verdes con bajas necesidades de riego.

Energía y Atmósfera

Esta categoría promueve la implementación de una amplia variedad de estrategias energéticas, que van desde el Commissioning, la medición y verificación, monitoreo y control, hasta elementos de diseño y construcción, enfocados a la disminución del consumo energético. Se prefiere el uso de iluminación natural además de fuentes de energía renovable y limpia, ya sea generada en el sitio o fuera del sitio. Por otro lado, verifica el manejo apropiado de refrigerantes y otras sustancias con potencial de efecto invernadero o daño a la capa de ozono.

Materiales y Recursos

Tanto durante su construcción como en operación, los edificios generan una gran cantidad de residuos y demandan una gran cantidad de materiales y recursos naturales. Esta categoría fomenta la selección de 7 productos y materiales producidos, cosechados, fabricados y transportados de forma sustentable. A su vez, premia la disminución de residuos, así como el reúso y el reciclaje.

Calidad Ambiental en Interiores

Debido a que pasamos gran parte de nuestro tiempo en el interior de edificios y a que la calidad del aire en el interior de ellos puede ser muy pobre, LEED alienta la implementación de estrategias que mejoran la calidad del aire, así como el acceso a iluminación natural, vistas al exterior y mejoras en la acústica. El objetivo es crear espacios confortables y saludables que permitan a sus habitantes ser más productivos.

En abril de 2009, fue lanzado el sistema LEED Versión 3 que califica el desempeño de los edificios en cada una de las cinco áreas ya descritas, así como en dos categorías de puntaje extra:

  • Innovaciones en el diseño. Otorga puntos a proyectos que demuestran el uso de estrategias y tecnologías innovadoras que mejoran el desempeño del edificio más allá de lo requerido en alguno de los créditos establecidos, o en temas que no son específicamente considerados por LEED.
  • Prioridad Regional. En este capítulo, LEED reconoce a los proyectos que atienden de manera especial la problemática ambiental de la zona en donde se encuentran.

A partir de octubre de 2016, entra en vigor una nueva versión de LEED llamada V4.  Esta versión incluye 2 categorías nuevas que se añaden a las ya mencionadas: “Proceso integrado” y “Ubicación y transporte”.

Beneficios tangibles e intangibles de la certificación de edificios verdes LEED

La certificación de edificios verdes LEED (Leadership for Energy and Environmental Design por sus siglas en inglés) es actualmente la más aceptada a nivel mundial por sus estándares efectivos y alcanzables. Esto hace que todos los edificios LEED del mundo compartan características benéficas. Entre estos rasgos, se pueden nombrar los siguientes:

Tangibles:

  • Reducción de 20% en consumo de agua.
  • Ahorro de energía en iluminación y acondicionamiento térmico.
  • Mejor calidad del aire.
  • Menores costos de adquisición de equipos.

Intangibles:

  • Menores quejas de vecinos
  • Satisfacción de usuarios por el confort.
  • Aprobación de las autoridades.
  • Mayor durabilidad de equipos.

Aportaciones de la certificación LEED

  • Agua: Se reduce por lo menos un 20% en el consumo de agua potable, comparado con la Norma Oficial Mexicana o la norma del estado de California. Por ejemplo, en el proyecto, Torre Glorieta, se logró tener un tratamiento total del agua, lo cual ahorró impuestos por conexión y, en edificios de vivienda, donde se requiere más agua potable, la disminución del consumo significa ahorros en cisternas y bombeo.
  • Energía: Un edificio LEED tiene por lo menos, un 5% más de eficiencia comparado con un edificio de alto desempeño que cumpla con la normativa ASHRAE 2010, la cual es superior a la normativa nacional, con lo cual se demuestra el cumplimiento de la normativa local. Por ejemplo: en proyectos como el edificio de m16, certificado platino, en operación desde hace ocho años al sur de la Ciudad de México, ha llegado a tener un ahorro tal de energía, que el edificio puede producir la totalidad de la requerida sólo con paneles fotovoltaicos. Reducir el consumo eléctrico no sólo significa ahorro en la operación, pues desde el inicio del proyecto, ya se desescalan los sistemas y se pueden eliminar transformadores y disminuir calibres del cableado.
  • Calidad del aire: La calidad del aire dentro del edificio es fundamental para un uso saludable del mismo. Todos los edificios LEED deben demostrar que cumplen con la normativa internacional de ventilación, ya sea mecánica o natural. Con esto, clientes y usuarios, tienen la certeza de que el edificio tendrá: aire más limpio; es decir, se aumenta la productividad, se disminuyen enfermedades en viviendas y se evitan humedades y deterioro del espacio.
  • Confort: Se protegen las fachadas para evitar el sobrecalentamiento por culpa de los rayos solares. Ya sea por medio de tecnología en cristales o con elementos arquitectónicos, una fachada protegida, permite tener temperatura adecuada y cortinas abiertas de forma permanente, lo cual repercute en la disminución eléctrica y permite la ventilación natural en caso de haberla. Cabe destacar que, en edificios altos, las cortinas abiertas ofrecen una excelente vista; elemento muy apreciado por los usuarios, quienes recomendarán el trabajo del desarrollador.
  • Medio ambiente: Para poder cumplir con el prerrequisito de prevención de contaminantes durante la obra, todo edificio en proceso de certificación LEED, debe evitar la erosión del aire y el agua, para que su impacto de manera negativa sea menor que un edificio convencional. Esto lo saben autoridades y vecinos, lo que disminuye las molestias y presiones contra el edificio.
  • Normativa local: En México, la comprobación de normas y reglamentos es un reto, ya que no existe un sistema efectivo de verificación. Esto provoca que no se cumplan los reglamentos o que se vea expuesto el edificio a multas u otras penalizaciones arbitrarias. Demostrar el cumplimiento de los criterios de LEED es, en mucho casos, equivalente o más exigente que la normativa local, sin que ninguna de estas se tenga que contravenir. Existe pues, una variedad de incentivos fiscales que se obtienen con la certificación o con el cumplimiento de los criterios.
  • Costo: En un edificio eficiente LEED, se desescalan los equipos, por lo que se invierte menos en el diseño. Un menor consumo de agua significa: menos bombas, menos cisternas. Una mejor protección térmica significa: menos aire acondicionado. Suficiente iluminación natural disminuye el uso de lámparas durante la mayor parte del día, con lo que se pueden disminuir transformadores.
  • Propuesta de valor: La certificación LEED fue diseñada para transformar el mercado de la construcción. Esto ha provocado una diferencia competitiva en el mercado. Si bien es difícil calcular un aumento en rentas o en velocidad de venta, sí está comprobado que los edificios LEED son preferidos a los que no tienen la certificación.
  • Beneficios a la ciudad: Capturar agua de lluvia y utilizarla dentro del edificio evita la saturación de drenajes durante las tormentas, por lo tanto, se evitan inundaciones. Además, se promueve el uso de transporte alternativo al automóvil, también se fomenta el uso de vehículos compartidos y eficientes, esto con la finalidad de disminuir el impacto a la ciudad.